Es una masa similar a la pizza. En el pasado se cocían sobre las brazas, hoy en cambio se utilizan planchas eléctricas ideadas expresamente. La verdadera piadina romañola se prepara realizando una masa con 500 gramos de harina, 50 gramos de manteca, una pizca de sal, medio sobre de levadura en polvo y agua suficiente como para obtener una masa compacta y bastante dura.
Extender la masa hasta dejarla de ½ cm. de espesor y cortarla en círculos de 15 cm. de diámetro. Pincharlas con un tenedor y cocerlas en el horno. La piadinas pueden ser rellenas o como pizzas en diferentes modos, os aconsejamos las verduras o el clásico jamón con queso bola, más suave que la tradicional mozzarella.